Los donativos enviados a través de Luzea tienen como beneficiarias a las Diócesis y Hermandades que se muestran en la app como titulares de cada uno de los lampadarios, siendo ellas quienes los gestionan y deciden el uso de los mismos. En general los donativos se destinan a sufragar las propias necesidades de las diócesis, a las cáritas diocesanas, a los programas urgentes motivados por la crisis económica y por las emergencias sanitarias, a los centros para mitigar la pobreza y al mantenimiento y rehabilitación de templos.